El jazz hace 100 años: 1919

No sé si os habéis parado a pensar que bailamos música de hace 100 años. En 1919 el jazz ya era una música muy popular. De hecho, era ¡la música más moderna del momento!

En enero de 1919 no hacía ni dos meses que había acabado la Primera Guerra Mundial. Ese mismo mes, el Congreso de Estados Unidos aprobó la 18ª enmienda a la Constitución, que prohibía la venta, importación, exportación, fabricación y el transporte de bebidas alcohólicas en todo el país. En octubre del mismo año, se aprobó finalmente la Ley Volstead, la “Ley seca”, que implementaba la prohibición dictaminada por la mencionada enmienda. Es muy significativo que dos de los éxitos musicales de este año fuesen «The Alcoholic Blues» y “Prohibition Blues”.

El jazz, que había ido tomando forma a partir del ragtime y del blues en algún momento indefinido a principios del siglo XX, no era ni mucho menos una música nueva. Todavía tenía su epicentro en Nueva Orleans, pero justamente a finales de la década algunos músicos comenzaron a emigrar hacia el norte. Así es, precisamente en torno a 1919 comenzó el desplazamiento de los músicos de jazz hacia ciudades como Chicago y Nueva York. 1919 también fue el año en que comenzó la “exportación” del jazz a Europa.

El jazz sale de Nueva Orleans

Sidney Bechet, que llevaba ya unos años tocando en varias orquestas de Nueva Orleans, en 1919 se trasladó a Nueva York para unirse a la Southern Syncopated Orchestra, dirigida por Will Marion Cook. Con esta orquesta salió de gira hacia Europa. La acogida en el continente fue tan entusiasta que no regresó hasta 1922. Sus presentaciones en el Royal Philharmonic Hall de Londres llamaron la atención del director de orquesta Ernest Ansermet, quien en un artículo publicado en la revista especializada Revue Romande, afirmó: «Sidney Bechet es un genio». Esta fue probablemente la primera crítica musical sobre un músico de jazz.

También la Original Dixieland Jass Band, que se considera, de forma un tanto discutible, la primera en grabar un disco de jazz (en 1917), debido a la popularidad obtenida por sus grabaciones, partió de gira hacia el Reino Unido, donde se presentaron como “los inventores del jazz”. Tocaron en el musical Joy Bells en el Hipódromo y actuaron para el rey Jorge V en el Palacio de Buckingham.

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Se presentaron como la primera orquesta en tocar jazz en Europa, aunque esto no es del todo cierto si tenemos en cuenta que James Reese Europe, al frente de varias bandas militares, ya había tocado música de jazz en Francia, donde estaba destinado su regimiento (los “Harlem Hellfighters») durante la Primera Guerra Mundial. Precisamente, ese mismo año 1919, la banda de Reese volvía a casa después de la Guerra y en el mes de mayo James Reese moría en Boston, a causa de una puñalada asestada por el batería de su orquesta.

En Nueva Orleans, la orquesta liderada por el trombonista Kid Ory y el cornetista Joe Oliver era la banda de jazz más exitosa del momento. En 1919, ambos se marcharían de la ciudad en busca de mejores posibilidades, el primero a Los Ángeles, el segundo a Chicago. El puesto de Joe Oliver lo ocuparía un joven Louis Armstrong, que unos pocos años después jugaría un importante papel en la Historia del jazz.

En 1919, otro de los pioneros de Nueva Orleans, Jelly Roll Morton, ya había dejado su ciudad natal y viajaba por todo el norte de Estados Unidos jugando a las cartas, cantando y tocando el piano, antes de establecerse en Chicago y realizar allí sus primeras grabaciones, en 1923.

Otro músico destacado, Clarence Williams, en 1919 era el propietario, junto con Armand J. Piron, de la principal editorial de música afroamericana del país. En ese año Williams se trasladó a Chicago para abrir allí una sucursal. Posteriormente se mudaría a Nueva York, donde se establecería definitivamente como músico, editor y productor musical.

Dentro de los músicos afroamericanos hay que destacar también la figura de Wilbur Sweatman, que será recordado como el impulsor de la carrera de otros grandes músicos como Duke Ellington y Coleman Hawkins. La Jass Band de Wilbur Sweatman tiene el honor de haber sido la primera banda afroamericana en grabar música denominada como jazz.

Por último, hay que mencionar dos músicos blancos que jugaron un papel importante en el desarrollo del jazz en el área de Nueva York: Earl Fuller y Ted Lewis. Trabajaron juntos y por separado, cada uno con su propia banda, desde 1916, preparando el terreno que se encontrarían los músicos del Sur que poco a poco iban llegando a la gran ciudad. Además, por la banda de Ted Lewis pasarían posteriormente músicos tan destacados como Muggsy Spanier, Jimmy Dorsey, Benny Goodman o Jack Teagarden.

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Earl Fuller Famous Jazz Band
Grabaciones de jazz

Las primeras grabaciones de jazz se habían realizado solo hacía un par de años, por lo que para el público en general, el jazz todavía era un sonido nuevo y sorprendente. En muy poco tiempo, los discos de jazz experimentaron un rápido éxito comercial. Así, por ejemplo, en este año 1919, Wilbur Sweatman vendió nada menos que 180.000 copias de «Kansas City Blues».

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Wilbur Sweatman Jass Band

No obstante, entre los grandes éxitos de ese año había de todo. Algunos de blues o jazz: aparte del citado «Kansas City Blues», «Blues My Naughty Sweetie Gives To Me», por Ted Lewis & His Jazz Band; “Prohibition Blues”, por Nora Bayes; «The Alcoholic Blues» y «Weary Blues», por los Louisiana Five; “Oriental Jazz” y “Satanic Blues”, por la Original Dixieland Jass Band; «Saxophobia», por Rudy Wiedoeft.

Y otros en un estilo más ligero: «You’d Be Surprised», por Eddie Cantor; «Jazz Baby», por Marion Harris; «I’m Forever Blowing Bubbles», por Ben Selvin’s Novelty Orchestra; «You Ain’t Heard Nothing Yet», por Al Jolson; «A Pretty Girl Is Like A Melody», por John Steel; «When the Moon Shines on the Moonshine», por Bert Williams.

Publicaciones musicales

1919 también fue el año de la publicación de algunas canciones que con el tiempo se convertirían en estándares de jazz:

  • «Baby Won’t You Please Come Home«, un blues escrito por Charles Warfield y coatribuido a Clarence Williams, que fue su editor. La primera grabación la realizó Bessie Smith en 1923. El propio Clarence Williams grabó la canción en 1928. Existen muchas versiones estupendas de este tema. A mí me gustan dos especialmente, muy distintas: la de los Mills Brothers y la de Louis Prima y Keely Smith.
  • «Royal Garden Blues«, otro clásico blues escrito por Spencer Williams (también coatribuido al editor Clarence Williams). Considerada una de las primeras canciones basada en un riff, fue popularizada por la Original Dixieland Jass Band y por Mamie Smith en 1921. Bix Beiderbecke grabó una versión muy influyente en 1927, pero mi favorita es la del Sexteto de Benny Goodman con Charlie Christian a la guitarra.
  • «Someday Sweetheart«, atribuida a John Spikes, aunque Jelly Roll Morton, que la grabó en 1923 y en 1926, decía que el tema de la canción fue idea suya. Fue grabada por primera vez por Alberta Hunter en 1921. Ha sido grabada por otros artistas como Maxine Sullivan, Bing Crosby, Jimmy Dorsey, Woody Herman, Frankie Laine y Teddy Wilson. El Trío de Benny Goodman registró una fantástica versión en 1935.
  • «The World Is Waiting for the Sunrise«, es una balada compuesta por Ernest Seitz (música) y Gene Lockhart (letra). Fue el primer éxito de Isham Jones y su orquesta en 1922. Les Paul y Mary Ford tuvieron un gran éxito con esta canción en 1951. Benny Goodman gravó varias versiones de la canción con diferentes formaciones (trío, cuarteto, quinteto y sexteto). También la han versionado Django Reinhardt, Mel Powell, Jess Stacy, Jack Teagarden y hasta los Beatles, que la grabaron de forma casera en 1960.
  • «Sugar Blues«, compuesta por Lucy Fletcher y Clarence Williams. Su primera grabación se realizó en 1922 por Leona Williams & her Dixie Band. La canción se hizo muy popular en 1936 en la versión del trompetista Clyde McCoy. Existen otras muchas magníficas versiones, como la de Ella Fitzgerald con Chick Webb, Bob Wills y sus Texas Playboys, o Count Basie.

sugar blues

Quizás no tan famosas, pero también objeto de múltiples versiones de blues, jazz y swing, estas otras canciones de 1919: «Alcoholic Blues», «Alexander’s Band Is Back In Dixieland», «Blues My Naughty Sweetie Gives To Me», «Breeze (Blow My Baby Back To Me)», «I Ain’t Gonna Give Nobody None O’ This Jelly Roll», «I Wish I Could Shimmy Like My Sister Kate», «Prohibition Blues» o «Take Me To The Land Of Jazz».

En la siguiente lista de reproducción podéis encontrar los temas citados, en sus versiones originales o en versiones posteriores, algunas de bandas de swing actuales (ya sabéis que me encanta comparar versiones de un mismo tema). Os invito a hacer un viaje en el tiempo 100 años atrás.

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