Mujeres en el swing: una guía rápida

Me encanta la música hecha por mujeres, pero hasta hace poco, si alguien me hubiera preguntado por las intérpretes de swing que conocía, no habría podido dar más de dos o tres nombres.

Cuando comencé a investigar sobre las intérpretes de jazz en los años 20, 30 y 40, lo primero que me sorprendió es que había muchas de las que no había oído hablar nunca. Mi sorpresa fue mayor cuando averigüé que la mayor parte de ellas tuvieron una popularidad considerable en su tiempo y además son las protagonistas de muchas de las canciones que ahora bailamos habitualmente en jams y festivales.

No obstante, las mujeres del jazz estuvieron durante toda esta época (y posteriormente) en un claro segundo plano, como lo atestigua esta famosa foto, retrato del panorama del jazz en 1958, en la que solo aparecen tres mujeres.

New York Stories: Great Day In Harlem

Por esa razón me decidí a escribir esta guía, con la intención de recuperar sus nombres y su música, no para el musicólogo o el estudioso del jazz, sino para todos aquellos que simplemente disfrutamos escuchando y bailando esta música.

Así, antes de seguir leyendo, te recomiendo que vayas al final de este artículo y le des al “play” de la lista de reproducción que he confeccionado como banda sonora de esta guía. Son más de ocho horas de música con mujeres como protagonistas. El criterio de selección de los temas es, lógicamente, personal, pero dentro de la heterogeneidad de estilos, he intentado que sea una lista apta para bailar, a ver si así vamos saliendo del repertorio típico y dándole un aire más femenino a nuestras jams.

Todas las artistas de las que hablo en las líneas siguientes son merecedoras de una entrada propia en este blog, y seguramente tendré ocasión de hablar más extensamente sobre muchas de ellas más adelante. Sin embargo, no he querido dejar de hacer esta guía para tener una imagen global del papel de la mujer en el jazz de los años 30 y 40, y en algunos casos en los 50.

He dividido la guía en cantantes e instrumentistas, distinguiendo, en estas últimas, entre las pianistas y otras instrumentistas. Finalmente dedico unas líneas a las compositoras. Dentro de cada apartado las he ordenado alfabéticamente para facilitar su localización.

Cuando hay ocasión, incluyo vídeos de las intérpretes comentadas. No os los perdáis. Es una experiencia ver a estas artistas en acción y, en la mayor parte de los casos, estos vídeos esconden alguna que otra escena de baile que os gustará.

Cantantes

La mayor parte de las mujeres del jazz son cantantes. Ahí sí que ganan frente a los varones, aunque actualmente solo unas pocas son conocidas por el gran público. Todos conocemos a Ella Fitzgerald y Billie Holiday. Ellas merecen un capítulo aparte, pues son las grandes vocalistas del jazz y su fama perdura merecidamente hasta nuestros días. Pero hay muchas otras. Son tantas que en el reducido espacio de este blog voy a tener que limitarme casi a nombrarlas.

Entre las vocalistas afroamericanas, muchas de ellas destacaron y son recordadas sobre todo como cantantes de blues, aunque entre su repertorio no faltaron temas más cercanos al jazz clásico o al swing. Es el caso de Ethel Waters, Una Mae Carlisle, Blue Lu Barker, Etta Jones, Julia Lee o Victoria Spivey.

Por otro lado, muchas de las grandes cantantes de jazz comenzaron como vocalistas en una big band: Helen Ward, Kay Starr, Helen Forrest, Helen Humes, Bea Wain…. Todas fueron artistas de primer orden y muy populares en la era del swing, a pesar de que el nombre de algunas de ellas nos resulte prácticamente desconocido actualmente. Pero además, muchas de estas cantantes desarrollaron una carrera en solitario a partir de finales de los 40, siendo tan populares o más en los años 50 y 60, como cantantes de jazz o en el ámbito de la música pop. Es el caso, por ejemplo, de Billie Holiday, Anita O’Day, Peggy Lee, Ella Fitzgerald o Ella Mae Morse.

Por último, incluyo en esta guía a algunas de las cantantes que adquirieron relevancia en décadas posteriores, protagonizando la evolución del jazz hacia otros estilos, como el bebop o el cool. Aunque no se puede decir que sean propiamente cantantes de swing, comenzaron su carrera a mediados o finales de los 40, frecuentemente como vocalistas de una big band. De sus primeras grabaciones se pueden seleccionar algunos temas perfectamente aptos para lindy hoppers. Ejemplo de este grupo son Sarah Vaughan, June Christy, Rosemary Clooney, Betty Carter o Helen Merrill.

Anita O’Day fue cantante en las orquestas de Benny Goodman, Gene Krupa, Woody Herman y Stan Kenton antes de empezar una exitosa carrera en solitario. No obstante, ya como vocalista de estas orquestas era reconocida como una cantante con nombre propio. Sus versiones vocales de “Sing sing sing” o “Massachusetts” son fabulosas. En este vídeo la vemos acompañada de Roy Eldridge y la orquesta de Gene Krupa en una versión de “Let Me Off Uptown”, con número de baile incluido.

Anna Mae Winburn es conocida principalmente por ser la directora y vocalista de las International Sweethearts of Rhythm, una de las pocas –si no la única- orquesta de mujeres racialmente integrada de los años 40. Winburn comenzó a dirigir la orquesta en 1941, después de haber dirigido una orquesta de hombres: los Cotton Club Boys en North Omaha, Nebraska, por la que pasó el guitarrista Charlie Christian.

Annette Hanshaw. En el paso de los años 20 a los 30 destacaron tres cantantes femeninas: Ruth Etting, Lee Morse y Annette Hanshaw. Esta última comenzó su carrera discográfica en 1926. Aunque en la mayoría de sus discos aparece su nombre, también utilizó diversos pseudónimos en sus grabaciones: Gay Ellis, Dot Dare, Patsy Young… Fue conocida como “The Personality Girl”, y su frase más característica (con la que termina muchas de sus canciones) era “That’s all”. A lo largo de su carrera cantó acompañada de los mejores músicos y orquestas, entre otros: Joe Venuti, Benny Goodman, los hermanos Dorsey o Jack Teagarden.

Annie Ross. Perteneciente a una generación un tanto posterior, conocida sobre todo como componente del trío Lambert, Hendricks & Ross (que son magníficos), aunque también desarrolló una carrera en solitario. Como curiosidad, incluyo en la playlist una versión del tema “Tain’t What You Do”, que nos hará salir de la zona de confort de la clásica versión de Jimmie Lunceford.

Barbara Lea es un caso especial, pues aunque pertenece a una generación posterior -sus primeras grabaciones son de mediados de los 50-, estilísticamente siempre se mantuvo dentro de los cánones del swing y el jazz más clásico. Su versión de “I’m Coming Virginia” es una delicia.

Bea Wain fue vocalista de la orquesta de Larry Clinton en 1938 y 1939, con la que grabó varios números uno (“Cry, Baby, Cry”, “Deep Purple”, “Heart and Soul” y “My Reverie”). De ella he seleccionado una versión de “Dipsy Doodle” distinta de las clásicas de Chick Webb o Tommy Dorsey, que bien vale como alternativa para bailar el Tranky Doo.

Betty Carter. Un grupo de vocalistas protagonizaron el paso del swing hacia otros estilos dentro del jazz, como el bebop o el cool. Es el caso de esta cantante, que cantó con Parker y Miles Davis antes de unirse a la banda de Lionel Hampton en 1948. Llegó a recibir el apodo de “Betty Bebop”. Su maravillosa voz de contralto se dedicó a formas de jazz un tanto alejadas del jazz clásico y el swing, con la excepción de algún tema de sus inicios.

Billie Holiday. Descubierta por el productor John Hammond en uno de los clubes nocturnos de Nueva York en los que actuaba desde los 15 años. Su primera grabación la realizó acompañada por un pequeño combo dirigido por Benny Goodman en 1933, cuando tenía 18 años. A partir de ahí se sucedieron las grabaciones, acompañada por pequeños conjuntos instrumentales seleccionados y dirigidos por el pianista Teddy Wilson (quien también formaba parte de las formaciones de Benny Goodman), en los que figuraban algunos de los mejores músicos de la historia del jazz, como Ben Webster, Roy Eldridge, Johnny Hodges, Jonah Jones o el propio Benny Goodman. Más tarde, trabajó también con otros grandes, como Lester Young, Count Basie y Artie Shaw.

Comparada con otras cantantes, Holiday tenía una tesitura limitada, de solo una octava, limitación que compensó con un gran sentido rítmico, una sutil expresión y una enorme inmediatez emocional. Todas estas características se aprecian ya desde sus primeras grabaciones, como las que he seleccionado, un par de temas no muy conocidos pero deliciosos.

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Blanche Calloway fue cantante, compositora y directora de orquesta. Su vida bien daría para una película. Era la hermana mayor de Cab Calloway y triunfó como cantante antes que él. Fue la primera mujer en dirigir una banda compuesta íntegramente por hombres, a principios de los años 30: Blanche Calloway and Her Joy Boys, formación por la que pasaron músicos de la talla de Ben Webster, Bennie Moten, Andy Kirk y Cozy Cole. En una gira por el Sur en 1936, fue arrestada junto con un miembro de su orquesta por un enfrentamiento con la policía causado por haber usado el baño público de una gasolinera, reservado para blancos.

Su estilo interpretativo extravagante se considera una influencia importante en el estilo de Cab Calloway, con quien también colaboró en alguna ocasión. Esto se puede apreciar por ejemplo en el tema “Just a Crazy Song”, que comienza con lo que luego sería uno de los “gritos de guerra” de su hermano: “Hi Hi Hi, Ho De Ho De Ho”.

Blue Lu Barker comenzó su carrera como cantante y bailarina en Nueva Orleans pero no pasó por un estudio de grabación hasta que se trasladó a Nueva York en 1938. Podemos encontrar grabaciones suyas de esa época (1938-1939) y de diez años más tarde (1947-1949). Se la considera una influencia en Billie Holiday y en Eartha Kitt. Su mayor éxito fue “Don’t You Feel My Leg” (1938), pero yo he seleccionado mejor otros temas de finales de los 40 que creo que tienen más swing. Escuchad qué energía tiene su interpretación de “A Little Bird Told Me”.

Carolyn Grey fue siempre vocalista de big band: con la orquesta de Gary Nottingham en 1941, con la de Woody Herman en 1942 y 1943, con la de Sonny Dunham en 1944 y, finalmente con la de Gene Krupa, como sustituta de Anita O’Day desde 1946. Con esta última fue con la que obtuvo más popularidad, siendo elegida por Billboard la sexta mejor vocalista de banda en 1947. La podemos escuchar en una magnífica versión de “Tea for Two” con Gene Krupa & his Orchestra.

Dinah Shore inició su carrera profesional con Xavier Cugat en Nueva York. Tras ser rechazada en las big bands de Benny Goodman y los hermanos Dorsey, comenzó a cantar de forma independiente, con un estilo más cercano a la música popular. Tuvo un éxito tremendo en los años 40 y 50, como cantante, como actriz y como presentadora de programas de radio y televisión.

Dinah Washington, cantante y pianista, comenzó a cantar en clubes a los 15 años, acompañada por artistas como Fats Waller, The Cats and the Fiddle o Lionel Hampton, con quien realizó su primera grabación. No obstante, su éxito como solista llegaría después de la era del swing, llegando a ser considerada la artista de color más popular de los años 50. Aunque trabajó todos los géneros: jazz, blues, R&B, pop… recibió el apodo de “Reina del Blues”.

Dorothy Dandridge, cantante, bailarina y actriz, conocida sobre todo por su papel protagonista en la película Carmen Jones (inspirada en la ópera Carmen de Bizet), por la que fue nominada al Óscar como mejor actriz en 1954. Comenzó su carrera musical como integrante del trío The Dandridge Sisters entre 1934 y 1940 (junto con su hermana Vivian y su amiga Etta Jones). Alternó su actividad musical con el cine, asumiendo papeles secundarios en numerosas películas (a destacar su intervención en Sun Valley Serenade, junto con los Nicholas Brothers, interpretando el tema “Chattanooga Choo Choo”, de Glenn Miller), así como cantando en cortos musicales, como el que podéis ver a continuación, que me parece genial.

Ella Fitzgerald. Admiradora de Connee Boswell (la líder de las hermanas Boswell), empezó a cantar tratando de imitar su voz. En 1935, con tan solo 18 años, comenzó a cantar con la banda de Chick Webb en el Savoy Ballroom de Harlem. Cuando Webb falleció en 1939, la orquesta continuó funcionando bajo la dirección de Ella hasta 1941. A lo largo de su carrera cantó con los mejores músicos y las mejores orquestas de jazz. Estaba dotada de una voz excepcional, con un extenso rango vocal, una perfecta dicción y una enorme capacidad para la improvisación, sobre todo en el scat. Para la playlist he seleccionado, de entre sus primeras grabaciones, un par de temas que me encantan y no son demasiado conocidos.

Ella Johnson. Hermana de Buddy Johnson, con cuya banda desarrolló la mayor parte de su carrera. Su forma de cantar ha sido comparada con la de Ella Fitzgerald y Billie Holiday. Su mayor éxito fue “Since I Fell for You”, compuesto por su hermano en 1945, que se convirtió en un estándar del jazz.

Ella Mae Morse fue contratada por Jimmy Dorsey en 1939, cuando tenía 14 años de edad. Dorsey creía que tenía 19 años por lo que, cuando la dirección de la escuela de Morse le notificó que él era el responsable de su cuidado, la despidió. Tres años después entró en la banda de Freddie Slack, con la que grabó “Cow-Cow Boogie”, que llegó a disco de oro. En 1943 empezó a grabar en solitario, alternando una amplia variedad de géneros musicales, desde el jazz hasta el rockabilly, hasta su retiro de los escenarios en los 90.

Ethel Waters fue cantante y actriz. Comenzó su carrera en los años 20 y fue pionera en muchas cosas: la primera mujer negra en tener su propio show de televisión (The Ethel Waters Show, 1939), una de las primeras en ser nominada para un Óscar (por la canción “Happiness is Just a Thing Called Joe”, de la película A Cabin in the Sky) y la primera en ser nominada para un premio Emmy ¡en 1962! En este fragmento de A Cabin in the Sky podemos disfrutar, además de la preciosa voz de Ethel Waters, de los pasos de baile de Bill Bailey, con la primera grabación de un moonwalk.

Etta Jones debutó en una gira con la orquesta de Buddy Johnson, siendo una adolescente. Sus primeras grabaciones las realizó en 1944. De 1949 a 1952 cantó con el sexteto de Earl Hines. Dedicó su carrera principalmente al blues.

Gladys Bentley, pianista y cantante, fue contratada a mediados de los años 20 en un local de ambiente gay (un speakeasie) de Hárlem. Se declaró lesbiana desde los inicios de su carrera y a veces se presentaba con el nombre de Bobby Minton. No pasaba desapercibida: con más de 130 kilos de peso y vistiendo siempre como un hombre, con esmoquin blanco y sombrero de copa, cantaba letras escabrosas a ritmo de blues. Aquí la podemos ver en un curioso vídeo en el programa televisivo de Groucho Marx, You bet your life, en 1950.

Helen Forrest trabajó consecutivamente con las orquestas de Artie Shaw, Benny Goodman y Harry James entre 1938 y 1943, lo que le hizo ganar el apelativo de “The voice of the named bands”. Fue elegida como mejor cantante de Estados Unidos por la revista Down Beat en 1942 y 1943.

Helen Humes. En 1937 Count Basie le ofreció unirse a su banda para sustituir a Billie Holiday en una gira, pero Humes declinó la invitación puesto que Basie le ofrecía el mismo salario que el que ganaba cantando con la banda de Al Sears en el Cotton Club de Cincinnati. Ese mismo año se trasladó a Nueva York con la banda de Sears, donde John Hammond le escuchó cantar y consiguió que fuese contratada como vocalista de la banda de Harry James. Finalmente, en 1938, también por mediación de Hammond, Basie consiguió contratarla. Permaneció en la banda 4 años, hasta que la abandonó por problemas de salud y por el estrés que le ocasionaban las giras. Después de su colaboración con Basie, trabajó con músicos como Teddy Wilson, Art Tatum, Benny Carter, Red Norvo, Nat King Cole y Dizzy Gillespie.

Helen Kane. Una categoría especial dentro de las cantantes son aquellas que se caracterizan por su voz aniñada. La primera y más conocida dentro de este grupo fue Helen Kane. Conocida sobre todo por haber sido la mujer que inspiró el personaje de Betty Boop, con su aspecto de flapper coqueta y su aguda vocecilla. Apodada “The Boop-Oop-A-Doop Girl”. Su estilo se caracteriza además por el uso del scat y de expresiones sin sentido (“Boop-Oop-A-Doop”). En 1932 demandó a Max Fleischer (el creador de los dibujos de Betty Boop) y a la Paramount por la explotación de su imagen sin su permiso. En el juicio, los demandados se defendieron alegando que la propia Kane había copiado su estilo de otra artista, Baby Esther, una bailarina y cantante afroamericana que actuaba en el Cotton Club y cuya forma de cantar era muy similar a la de Kane. La peculiar forma de cantar de Baby Esther y Helen Kane influenció en otras artistas posteriores como las afroamericanas Ida James y Rose Murphy.

Helen Merrill comenzó su carrera en 1954. Como June Christy o Rosemary Clooney, también pertenece a una generación posterior, más cercana al bebop o al cool. En los años 50 colaboró con músicos como Earl Hines, Clifford Brown, Oscar Pettiford, Gil Evans y Miles Davis.

Helen O’Connell debutó como vocalista para Larry Funk and his Band of a Thousand Melodies, para ser posteriormente contratada por Jimmy Dorsey a principios de los 40. Fue elegida mejor vocalista femenina en 1940 (por las revistas Metronome y Down Beat) y 1941 (Down Beat). La podemos escuchar en una estupenda versión de un tema compuesto por otra mujer, Lil Hardin Armstrong: “Just for a Thrill”.

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Helen Ward fue la primera vocalista famosa en la orquesta de Benny Goodman, de la que formó parte de 1934 a 1936. Parece ser que estuvo a punto de casarse con Goodman. Él llegó a proponérselo y ella aceptó, pero poco después el director se echó para atrás diciéndole que no estaba preparado para el matrimonio y que quería concentrarse en su carrera. Ella dejó la banda poco después. En los 40 cantó con las orquestas de Hal McIntyre y Harry James.

Ida James apenas es recordada actualmente, pero fue popular en su tiempo por su característica voz aniñada. Cantó con la orquesta de Earl Hines en 1937 y con Erskine Hawkins en 1939. Hizo dos cortos musicales (soundies) con el King Cole Trio: “Who’s Been Eating My Porridge?” y “Is You Is, or Is You Ain’t My Baby?”.

Ina Ray Hutton es conocida sobre todo por ser la band leader de las Melodears, una de las más famosas orquestas de mujeres de la era del swing. Dirigió esta formación –actuando además como vocalista- desde 1934 hasta su disolución en 1939. Posteriormente dirigió también una orquesta masculina, con la que participó en la peIícula Ever Since Venus, en la que Ina tenía un papel protagonista.

Ivie Marie Anderson fue la primera vocalista regular que contrató Duke Ellington y cantó con su banda durante toda la década de los 30. Puso su voz a temas tan famosos como “Mood Indigo”, “Stormy Weather” o “It Don’t Mean a Thing (If It Ain’t Got That Swing)”. En 1937 grabó tres temas con los Gotham Stompers, formación ocasional que reunía a miembros de las bandas de Duke Ellington y de Chick Webb. Uno de ellos es el magnífico “My Honey’s Lovin’ Arms”, que incluyo en la playlist al final de esta entrada.

Aquí la podemos ver en esta memorable escena de A Day at the Races, junto con los Whitey’s Lindy Hoppers:

June Christy sustituyó a Anita O’Day como vocalista de la orquesta de Stan Kenton en 1945 y hasta la disolución de la banda en 1948. Ella fue en los años 50 una de las cantantes más representativas del “movimiento cool”.

Kay Starr comenzó su carrera en 1937, a los 15 años, cantando en la orquesta de Joe Venuti, en la que permaneció hasta la disolución de la banda en 1942. Pasó luego por las orquestas de Wingy Manone y Charlie Barnet y colaboró puntualmente con las orquestas de Bob Crosby y Glenn Miller, antes de comenzar su carrera en solitario. De ella dijo Billie Holiday que era “la única mujer blanca capaz de cantar blues”. A mí me encantan sus grabaciones con Joe Venuti, con esos solos de violín, que tienen un aire muy western swing.

Lee Morse fue, junto con Annette Hanshaw y Ruth Etting, una de las grandes cantantes de los años 20 y principios de los 30. Comenzó su carrera discográfica en 1924. El poder de su voz de contralto fue esencial en el éxito de sus grabaciones, así como su particular virtuosismo vocal caracterizado por frecuentes onomatopeyas, por su amplio registro y otras habilidades vocales. Destaca también por ser la autora de muchas de sus canciones.

Lee Wiley. Comenzó a cantar a los 15 años. A los 19 formó parte de la orquesta de Leo Reisman y posteriormente de la de Paul Whiteman y de la Casa Loma Orchestra. En los 40 comenzó a grabar los cancioneros de los grandes compositores americanos: Gershwin, Cole Porter…, acompañada por músicos de la talla de Bunny Berigan, Fats Waller, Eddie Condon, o Jess Stacy. Estas grabaciones tuvieron mucha influencia y fueron imitadas por otras artistas posteriores (como la propia Ella Fitzgerald).

Lena Horne comenzó su carrera como corista en el Cotton Club a principios de los años 30. A finales de la década se incorporó como vocalista en las orquestas de Noble Sissle y de Charlie Barnet. En paralelo desarrolló su carrera como actriz, participando principalmente en películas con reparto de color, algunas tan interesantes musicalmente como The Duke Is Tops, Stormy Weather, A Cabin in the Sky, Swing Fever o Boogie Woogie Dream.

Fue una activista contra la segregación racial y por la defensa de los derechos civiles. Durante la Segunda Guerra Mundial fue contratada para actuar para el Ejército, negándose a actuar para audiencias segregadas. En una ocasión, en la que los asientos asignados a los soldados negros estaban detrás de los de los prisioneros alemanes, caminó hasta la primera fila de aquellos y realizó toda su actuación desde allí, dando la espalda a los alemanes.

Marie Bryant, cantante, bailarina y actriz. Hizo su debut profesional con Louis Armstrong en el Grand Terrace Cafe de Chicago, en 1934. A lo largo de los años 30 y 40 actuó con Duke Ellington, en el Cotton Club y de gira por Estados Unidos, así como con Lionel Hampton. Además de diversas películas, interviene en el corto Jammin’ the Blues, acompañada por Lester Young, Illinois Jacket y Barney Kessel, entre otros. Este corto no tiene desperdicio, no solo por los musicazos que intervienen, sino también por la originalidad de su realización:

Marion Hutton, cantante y actriz, fue descubierta por Glenn Miller, cuando solo tenía 17 años, en 1938, y permaneció en su orquesta hasta su disolución en 1942. Como era menor de edad, Miller y su mujer tuvieron que actuar como sus tutores, teniéndole que autorizar expresamente para que pudiese cantar con la orquesta en nightclubs. Aquí la podemos ver en este fragmento del musical Orchestra Wives, junto a los Nicholas Brothers, en uno de sus números de baile espectaculares.

Martha Tilton sucedió a Helen Ward como vocalista de la orquesta de Goodman, en la que permaneció entre 1937 y 1939, siendo ella la cantante que actuó en el famoso concierto en el Carnegie Hall en enero de 1938.

Maxine Sullivan es considerada una de las mejores vocalistas de jazz de los años 30, precursora de otras cantantes más famosas como Ella Fitzgerald, Billie Holiday y Sarah Vaughan. Su mayor éxito fue una versión swing del tema popular escocés “Loch Lomond”, que grabó en 1937 acompañada por la orquesta de John Kirby. Durante los 40 actuó como vocalista del sexteto de Kirby, así como de las bandas de Teddy Wilson, Benny Carter y Jimmie Lunceford. Ella es una de las tres mujeres que aparecen en la fotografía conocida como “A Great Day in Harlem”.

Midge Williams es todo un descubrimiento. Prácticamente desconocida hoy día, tuvo su dosis de popularidad en su tiempo. Empezó a cantar muy joven junto con sus tres hermanos, formando el Williams Quartette. Con ellos hizo una gira por China y Japón en 1934, grabando algunos estandars en versión japonesa (¡no os perdáis la versión de “Dinah” que incluyo en la playlist!). A partir de entonces formó y dirigió su propia banda, con intérpretes masculinos, actuando como Midge Williams and Her Jazz Jesters. Trabajó también con músicos de la talla de Bunny Berigan, Ben Webster, Teddy Wilson, Harry James, Glenn Miller, John Kirby y Lil Hardin Armstrong. En 1938 de unió a la orquesta de Louis Armstrong, en la que permaneció hasta 1941, aunque no llegó a realizar grabaciones con él.

Mildred Bailey ya era una cantante de jazz y blues conocida a mediados de los años 20, en la Costa Oeste. Amiga de Bing Crosby, parece que fue ella quien le recomendó que, si quería ser cantante de jazz, debía escuchar a Louis Armstrong. Crosby le agradeció el consejo presentándole a Paul Whiteman, en cuya orquesta se incorporó en 1929. Con Whiteman estuvo cuatro años. En 1933 se casó con el vibrafonista y band leader Red Norvo. “Mr. and Mrs. Swing”, como eran conocidos, trabajaron y grabaron juntos durante casi una década, hasta su divorcio en 1942. A partir de ese momento comenzó su carrera en solitario, llegando a tener su propio programa de radio en 1944. En la playlist incluyo, entre otras grabaciones suyas, una versión de “Tain’t What You Do”, que puede ser una buena alternativa a la típica de Jimmie Lunceford.

Peggy Lee sustituyó a Helen Forrest como vocalista en la orquesta de Benny Goodman de 1941 a 1943 y posteriormente prosiguió una exitosa carrera como cantante con nombre propio, no solo en el ámbito del jazz, sino también en la música popular.

Rose Murphy comenzó su carrera musical como pianista en los intermedios de las actuaciones de Count Basie a finales de los 30. No obstante, no cobró popularidad hasta una década después, cuando se hizo famosa por su peculiar manera de cantar, caracterizada por el scat, las onomatopeyas, los silencios y la comicidad. Apodada “the chee chee girl” (escúchala y sabrás por qué), es una de las voces con más personalidad de la Historia de la música.

Rosemary Clooney no es una cantante de swing. Comenzó su carrera en 1946, como vocalista de la big band de Tony Pastor, pero adquirió relevancia a partir de 1951, con la grabación del que sería uno de sus grandes éxitos: “Come On-a My House”. Su carrera se desarrolló entre el jazz y la música popular, con notable éxito en Estados Unidos. En los 50 realizó algunas sesiones de grabación con Benny Goodman y con Duke Ellington, de las que se puede extraer algún tema “con swing”.

Ruth Etting, cantante y actriz, muy popular en los años 20, junto con Annette Hanshaw y Lee Morse. Encontró su oportunidad sustituyendo a Lee Morse en el musical Simple Simon. A partir de ahí intervino en otras obras producidas por el influyente Florenz Ziegfeld, como el musical Whoopee! Conocida como “America’s sweetheart of song”, popularizó una de las primeras versiones del clásico “Love me or Leave Me”.

Sarah Vaughan es una de las grandes cantantes de la Historia del jazz. Un poco más joven que la mayor parte de las cantantes mencionadas, comenzó su carrera a principios de los 40, en la orquesta de Earl Hines, por la que pasarían Charlie Parker y Dizzy Gillespie, entre otros. De esta manera, se vio desde el principio muy influida por los músicos que construirían ese nuevo lenguaje que sería el bebop. Algunas de sus grabaciones de mediados de los años 40, acompañada por talentos como Miles Davis o el propio Gillespie, todavía tienen un “aire” muy swing.

Velma Middleton. La cantante y bailarina Velma Middleton es conocida por ser la partenaire de Louis Armstrong en escena, desde 1942 y hasta el fallecimiento de la artista en el curso de una gira por Sierra Leona en 1961. Su sentido del humor y su sintonía con Armstrong en el escenario convierten sus actuaciones en una experiencia memorable, como se puede observar en el siguiente vídeo en el que canta y baila de forma asombrosa.

Victoria Spivey, cantante y pianista, comenzó su carrera musical muy joven, realizando su primera grabación en 1926 (“Black Snake Blues”). Grabó acompañada por músicos destacados como King Oliver, Louis Armstrong, Lonnie Johnson y Red Allen. Es principalmente una cantante de blues, aunque entre su repertorio hay también temas de estilo más jazzístico.

Conjuntos vocales

A partir de los años 20 se popularizaron los conjuntos vocales, tanto masculinos como femeninos. A mí es un tipo de música que me encanta: tres o cuatro cantantes cantando a capella o con un mínimo acompañamiento instrumental. Son el germen de lo que en los años 50 y 60 serían los grupos de doo-wop (du duá).

En su modalidad femenina, el primer grupo realmente famoso fueron las Boswell Sisters, tres hermanas de Nueva Orleans, activas musicalmente desde principios de los años 20 y hasta 1936. Se caracterizan por una perfecta ejecución y empaste, con inesperados cambios de ritmo o de tonalidad dentro de una misma canción.

Las Andrews Sisters, también hermanas en la vida real, comenzaron su carrera como imitadoras de las anteriores. Saltaron a la fama con su versión de “Bei Mir Bist Du Schön” en 1937; a partir de ahí se sucedieron un éxito tras otro. Estuvieron activas hasta 1967, llegando a ser el grupo más vendido de la historia de la música pop, con más de 600 temas grabados

Pianistas

Dentro de las instrumentistas predominan las pianistas, pues el piano era uno de los pocos instrumentos que se consideraba apropiado para una dama. La mayor parte de las pianistas son también cantantes, por lo que me ha resultado difícil decidir dónde colocarlas en esta guía. En este apartado he incluido aquellas artistas que he considerado que destacaron más como pianistas que como vocalistas.

Beryl Booker, pianista y cantante, comenzó su carrera en el trío de Slam Stewart en 1946, al que estuvo vinculada hasta 1951, cuando se integró en el quinteto de Austin Powell (junto con antiguos componentes de The Cats and the Fiddle). Posteriormente formó y lideró otras formaciones de tamaño reducido.

Cleo Brown, pianista y cantante. Sustituyó a Fats Waller como pianista en 1935 en la emisora de radio WABC. Su estilo al piano y como cantante es muy similar al de Waller, y comparte con él el sentido del humor. Como curiosidad, Cleo Brown fue muy influyente en un joven Dave Brubeck, que la vio tocar en 1941. Posteriormente compondría “Sweet Cleo Brown” en su honor. A mí me encanta su canción “Here Comes Cookie”.

Dorothy Donegan, pianista de formación clásica y vocalista de Chicago. Hizo su debut discográfico en 1942. Virtuosa del piano, fue la primera persona afroamericana en tocar en la Chicago’s Orchestra Hall, en 1943. Intervino en la película musical Sensations of 1945, junto con Cab Calloway, Woody Herman y otros artistas. Aquí tenemos un fragmento, con escena de lindy incluida:

Hadda Brooks, pianista, compositora y cantante. Su primera grabación data de 1945. Su repertorio está más centrado en el booguie y en la balada de R&B. Como Ethel Waters y Hazel Scott, ella también tuvo su propio programa de TV: The Hadda Brooks Show (1957).

Hazel Scott, pianista, cantante y actriz. Aunque originaria de Trinidad, creció en Nueva York. Destacó como virtuosa pianista, abordando tanto repertorio clásico como jazzístico. Después de Ethel Waters fue la segunda intérprete afroamericana en tener su propio programa de TV: The Hazel Scott Show (1950). Fue muy activa en contra de la segregación racial y su carrera se vio truncada en los Estados Unidos cuando fue llamada a testificar ante el Comité de Actividades Antiamericanas, tras lo cual se trasladó a París. Aquí la podemos ver en esta curiosa escena musical de la película The Heat’s On (1943).

Jeanette Kimball es una pianista de formación clásica. A lo largo de su carrera de más de 70 años, tocó con destacadas bandas y músicos de jazz de Nueva Orleans: Papa Celestin, Buddy Charles, Herb Leary, Sidney Desvigne, Preservation Hall Jazz Band, Paul Barbarin y Johnny St. Cyr. En la playlist incluyo el tema “Savoy Blues”, grabado con Paul Barbarin.

Lil Hardin (Armstrong) fue la segunda esposa de Louis Armstrong y jugó un importante papel en los primeros años de la carrera del trompetista, animándole a iniciar su carrera en solitario. Fue parte integrante como pianista (así como compositora e incluso directora musical) de los míticos Hot Five. De hecho, se dice que ella montó la banda para darle la oportunidad a su marido de grabar con su propia orquesta. Es autora de algunos de los mejores temas de los Hot Five como “Struttin’ with Some Barbecue”, “Don’t Jive Me”, “Two Deuces”. Se divorció de Louis en 1931 y comenzó a dirigir primero una big band femenina, posteriormente una mixta. Murió en Chicago en agosto de 1971, precisamente en el intermedio de un concierto de homenaje a Louis Armstrong en el que participaba, seis meses después del fallecimiento del genial trompetista. De sus grabaciones yo os recomiendo especialmente “Oriental Swing”, canción que os resultará familiar (quizás por la versión electroswing de Parov Stelar “Booty swing”).

Lovie Austin, activa desde los años 20, pianista, cantante y bandleader. Grabó acompañando a todas las grandes divas del blues (Ma Rainey, Ida Cox, Ethel Waters, Alberta Hunter). Fue además compositora y directora de una pequeña banda de músicos varones, los Blues Serenaders, con la que desarrolló un sonido propio. En ella tocaron, entre otros, Kid Ory o Johnny Dodds. Lovie Austin era una pianista superdotada muy respetada por toda la profesión. Mary Lou Williams la reconocía como una de sus mayores influencias.

Marian McPartland. Nacida en el Reino Unido, donde comenzó su carrera musical junto a su hermano, tocando para las tropas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra se trasladó a Chicago y continuó tocando en la banda de su hermano hasta que en 1950 formó su propio trío. A lo largo de su carrera tocó con destacados acompañantes como Roy Eldridge, Coleman Hawkins, Lionel Hampton, Oscar Peterson o Teddy Wilson. Es una de las tres mujeres que aparecen en la fotografía conocida como “A Great Day in Harlem”.

Marjorie “Marjie” Hyams fue pianista, vibrafonista y arreglista. Comenzó tocando con sus propias formaciones en 1940, para pasar a integrarse en la orquesta de Woody Herman en 1944. Posteriormente tocó con el Flip Phillips Fliptet (un pequeño combo formado por componentes de la orquesta de Herman), los Hip Chicks, Mary Lou Williams, Charlie Ventura y, ya a finales de la década, con la orquesta de George Shearing, en paralelo con sus propios proyectos. En la orquesta de Herman fue compañera de la trompetista Billie Rogers. La podemos escuchar al vibráfono en el tema Pappilloma, con el Flip Phillips Fliptet.

Mary Lou Williams destaca entre todas las pianistas de su época. En 1923, con 13 años de edad, tuvo oportunidad de tocar con Duke Ellington y sus Washingtonians. Se casó con su primer marido, el saxofonista John Williams en 1927 (de quien tomó su apellido) y se unió a su orquesta en Kansas City, y en 1929, con 19 años, aceptó la oferta de Andy Kirk para hacer arreglos y tocar en su orquesta en Oklahoma. Estos fueron los principios de una de las más consistentes figuras de la Historia del jazz. Mientras otras mujeres músicos dejaban la profesión cuando formaban una familia, ella siguió su carrera para convertirse en uno de los personajes centrales de la evolución del piano de jazz, puente entre el jazz clásico y el moderno. Mary Lou Williams es una de las tres mujeres que aparecen en la fotografía conocida como “A Great Day in Harlem”.

Nellie Lutcher, pianista, compositora y cantante, comenzó a tocar a los 15 años en la Imperial Jazz Band de Clarence Hart. A los 21, se incorpora a los Southern Rhythm Boys, como pianista y arreglista, y dos años después comienza a tocar con pequeños combos, desarrollando un estilo propio que sería muy influyente en artistas posteriores, especialmente en Nina Simone. Su forma de cantar se caracteriza por una dicción muy marcada. Tocó con Ina Ray Hutton y su All-Girl Orchestra en un corto en 1947 (aparece a partir del minuto 10):

Nina Simone no puede ser calificada como una intérprete de swing, a pesar de la influencia que músicos como Duke Ellington ejercieron sobre ella. Pianista y cantante, desarrolló su carrera musical desde principios de los 50. Su inclusión en esta lista se justifica especialmente porque una de sus canciones, la grabación que hizo del estándar “My Baby Just Cares for Me” en 1958, es uno de los temas habituales entre los bailarines de lindy hop.

Sweet Emma Barrett. La historia de esta artista es curiosa: pianista y cantante autodidacta, debutó en Nueva Orleans tocando con la Original Tuxedo Orchestra (de 1923 a 1936). Tras un parón de casi 10 años, en 1947 volvió a tocar en público al aceptar un trabajo estable en un club local de Nueva Orleans. Nadie la conocía hasta que fue descubierta para la grabación de la serie de discos New Orleans: The Living Legends en 1961. A partir de ahí su suerte cambió, llegando incluso a convertirse en una figura icónica al frente de la Preservation Hall Jazz Band, con la que recorrió medio mundo.

Una Mae Carlisle, compositora, cantante y pianista. Fue descubierta por Fats Waller en 1932, quien la invitó a tocar en su programa de radio en la emisora WLW en Cincinnati. A finales de los años 30 vivió en Europa (París y Londres) durante varios años. Desde 1940 grabó como solista acompañada de músicos de la talla de John Kirby, Lester Young, Benny Carter y el propio Waller. Tuvo varios éxitos, como “Walkin’ By The River” con Benny Carter, o “Blitzkrieg Baby” con Lester Young. El estilo de Carlisle al piano es muy similar al de Fats Waller, lo que contrasta con su voz sensual, cálida e intimista.

Otras instrumentistas

No hay muchas mujeres que se decidieran por tocar la trompeta, el saxo u otros instrumentos de viento, tradicionalmente asociados a los hombres. ¿Y qué decir de la batería? Imagino que ya sabían que les iba a resultar complicado encontrar trabajo en una banda de jazz y como solistas lo tenían aún más difícil.

Muchas lograron encontrar su hueco en las orquestas de mujeres que proliferaron en los años 30 y 40, como las Melodears o las International Sweethearts of Rhythm; unas pocas llegaron a ser admitidas incluso en prestigiosas orquestas formadas por hombres y algunas tuvieron éxito como solistas destacadas. Sin embargo, la mayor parte desarrolló su carrera en un triste anonimato, aun cuando su talento superase al de sus compañeros varones.

ann-dupont

Ann Dupont, clarinetista, que llegó a ser calificada como “la reina del clarinete” o la “Artie Shaw femenina” (son constantes las comparaciones de estas artistas con los equivalentes masculinos), considerada al mismo nivel que Artie Shaw y Benny Goodman. Fue además la directora y cantante de una orquesta formada por trece músicos varones a principios de los 40 (denominada de forma un tanto supersticiosa, Ann DuPont and her 12 Men of Music). Disolvió la banda en 1943 y formó un trío de piano, bajo y guitarra, también compuesto por músicos varones. Pese a su fama y su reconocimiento no se conservan apenas grabaciones de ella.

Bert Etta Davis, saxofonista, conocida como “Lady Bird”. Dirigió una orquesta de mujeres, la Prairie View Co-eds, durante la Segunda Guerra Mundial y posteriormente una de hombres. Tocó con personalidades como Charlie Parker y Dinah Washington. Comenzó su carrera en la mencionada orquesta de mujeres, que era la orquesta femenina del Prairie View College, una de las principales universidades para estudiantes de color. Esta universidad tenía su propia orquesta formada por estudiantes varones; cuando Bert Etta Davis se presentó a las pruebas para entrar en ella, el director la admitió encantado, pero la decana de estudiantes le hizo dar marcha atrás porque consideró que supondría un escándalo. Por eso terminaron creando una orquesta íntegramente femenina.

Billie Rogers, trompetista y cantante, fue miembro de la la orquesta de Woody Herman de 1941 a 1943. Posteriormente formó y dirigió sus propias formaciones. Es considerada la primera mujer trompetista en una gran orquesta. Podemos escucharla en varios solos en los temas “Four of Five Times” y “The Golden Wedding”, interpretados por Woody Hermann & his Orchestra.

Clora Bryant aprendió a tocar la trompeta con el instrumento que había dejado su hermano al incorporarse al ejército. Fue miembro de la Prairie View Co-eds, así como de las International Sweethearts of Rhythm. Posteriormente se unió a la banda Queens of Swing como baterista. En 1951 acompañó como trompetista a Josephine Baker y Billie Holiday. Llegó a tocar con Dizzy Gillespie y Charlie Parker.

Dolly Jones tocaba la corneta y la trompeta. Fue la primera mujer trompetista que realizó una grabación. Trabajó en las orquestas de Ida Cox y de Lil Hardin, con el sexteto de Stuff Smith, en la orquesta Disciples of Swing, y formó su propia banda, The Twelve Spirits of Rhythm. Aunque es difícil localizarla en grabaciones discográficas, aquí la podemos ver en un fragmento de la película Swing! (1938), con la Leon Gross Orchestra.

Estelle Slavin, trompetista, era considerada la “Harry James femenina” (más comparaciones machistas). Integrante de las Melodears de Ina Ray Hutton, también fue band leader de diversas orquestas masculinas, así como de pequeños combos de jazz.

Flo Dreyer, trompetista y trombonista, comenzó su carrera musical a los 15 años, en la orquesta de chicas de Joy Cayler. Posteriormente se unió a las International Sweethearts of Rhythm como primera trompeta. Terminó formando sus propias bandas y combos.

Mary Osborne, guitarrista y cantante. Comenzó a tocar la guitarra y el banjo a los 9 años en la banda de ragtime de su padre. Completamente influenciada por Charlie Christian y la “recién inventada” guitarra eléctrica, en los 40 tocó con los mejores músicos de Nueva York, haciéndose un hueco rápidamente en las jams de la Calle 52: Joe Venuti, Dizzy Gillespie, Art Tatum, Coleman Hawkins, Thelonious Monk, Mary Lou Williams… así como con su propio trío, de 1945 a 1948.

Melba Liston es una leyenda en el mundo de música. Fue trombonista, compositora y arreglista. A pesar de ser la primera trombonista en tocar en una big band en los años 40 (la de Gerald Wilson), nunca recibió el reconocimiento que se merecía. A mediados de los 40 comenzó a tocar con los músicos que protagonizarían el movimiento bebop. Grabó con Dexter Gordon y con la banda de Dizzy Gillespie. También tocó con Count Basie y con Billie Holiday a finales de los 40. Posteriormente formó diversas bandas integradas solo por mujeres. A lo largo de su carrera musical de cinco décadas tuvo que luchar contra la falta de reconocimiento por parte de la industria musical, así como contra la discriminación y el abuso sexual.

Peggy Gilbert, saxofonista, clarinetista, violinista, pianista y cantante, formó La primera orquesta exclusivamente femenina (The Melody Girls). Tuvo que aprender a tocar el saxo por sí misma porque no encontró quien quisiera enseñarla. Estuvo activa en el mundo de la música desde los años 20 hasta los años 90. Murió en 2007, con 102 años de edad. Siempre fue una luchadora contra la discriminación de género en el mundo de la música. En 1938, escribió un artículo en la revista Down Beat titulado “How Can You Blow a Horn With a Brassiere?” (“¿Cómo se puede tocar una corneta con un sostén?”) como respuesta a un artículo anónimo titulado “Why Women Musicians Are Inferior” (“Por qué las mujeres músicos son inferiores”).

Valaida Snow llegó a ser tan famosa como trompetista que se la denominaba “Little Louis” (por comparación con Louis Armstrong… siempre las comparaciones con artistas masculinos). Nacida en una familia de artistas ambulantes, a los 15 años, además de cantar y bailar, ya sabía tocar el cello, el banjo, el violín, el arpa, el acordeón, la mandolina, el clarinete, la trompeta y el saxofón. Como Armstrong, se centró en la voz y en la trompeta y desarrolló un estilo muy similar al de aquel. Tocó con Count Basie, Fletcher Henderson y Earl Hines. Hizo varias giras por Europa (las primeras con Josephine Baker), donde obtuvo más reconocimiento que en Estados Unidos. En 1941 fue arrestada en Dinamarca (ocupada por los nazis), por un problema con su permiso de residencia, permaneciendo encarcelada varios meses.

Viola Smith, batería. Comenzó tocando en la pequeña orquesta femenina dirigida por su padre y formada por ella y sus hermanas (Schmitz Sisters Family Orchestra) durante los años 20 y 30. Junto con su hermana Mildred, se incorporó en la orquesta de mujeres The Coquettes, dirigida por Frances Carroll, en 1938 y permaneció en la misma hasta 1942. Ese mimo año escribió un artículo en la revista Down Beat titulado “Give Girl Musicians a Break!” en el que argumentaba que las instrumentistas femeninas podían tocar tan bien como los hombres. Apodada la “Gene Krupa femenina” (una vez más la comparación), en 2016, seguía activa ¡con 104 años! como batería de la Forever Young Band.

Vivien Garry, contrabajo y band leader, dirigió diversas formaciones, entre ellas un quinteto en el que se integraron Edna Williams –de las International Sweethearts of Rhythm- a la trompeta y Ginger Smock al violin. El título de una de sus pocas grabaciones disponibles es muy significativo: “A Woman’s Place is in the Groove”.

No quiero dejar de citar -aunque solo sea eso- a muchas otras instrumentistas destacadas, aunque menos conocidas, que desarrollaron su trabajo normalmente como integrantes de conjuntos u orquestas de mujeres: Betty Sattley Leeds (saxo tenor, integrante de las Melodears), Bridget O’Flynn (batería), Carline Ray (cantante, guitarra y contrabajo, miembro de las International Sweethearts of Rhythm), Connie Berry (piano), Edith Williams (piano), Elsie Smith (saxofonista en la orquesta de Lionel Hampton), Ernestine “Tiny” Davis (trompetista y cantante, miembro de las International Sweethearts of Rhythm), Fagle Liebman (baterista y cantante, miembro de la orquesta de mujeres D’Artega, de las International Sweethearts of Rhythm y de la orquesta de Ada Leonard), Ginger Smock (violin), Helen Jones Woods (trombón, miembro de las International Sweethearts of Rhythm), Irene Kitching (piano), Jane Sager (trompetista), Jerrie Thrill (batería), Jessie Bailey (trombón, miembro de The Melodears), Juanita Bolar (piano), June Rotenberg (contrabajo), Lela Julius (trombón, miembro de las Harlem Playgirls), Lorraine Brown (saxofonista, fundadora de las Darlings of Rhythm), Lucille Dixon (contrabajo), Natalie Clair (contrabajo), Norma Shepherd (piano), Rosalind “Roz” Cron (saxofonista, miembro de Ada Leonard’s All-American Girl Orchestra y de las International Sweethearts of Rhythm), Rose Gottesma (batería), Rozelle Claxton (piano), Sarah McLawer (pianista, organista y cantante, miembro de las Darlings of Rhythm y las Harlem Playgirls), Vi Burnside (saxofonista, integrante de las Harlem Playgirls y de las International Sweethearts of Rhythm), Willie Mae Wong (saxo, miembro de las International Sweethearts of Rhythm).

En este vídeo de podemos ver a algunas de ellas en acción:

Compositoras

El mundo de la composición dentro del jazz también está dominado por los hombres, aunque ha habido destacadas compositoras. Muchas de las intérpretes mencionadas anteriormente lo fueron, como Lil Hardin, cuyo “Struttin’ with Some Barbecue” ha sido grabado en más de 500 ocasiones.

Podemos citar además a las siguientes: Irene Higginbotham, que escribió en torno a 50 canciones, la más conocida “Good Morning Heartache” (magníficas versiones de Ella y Billie, por ejemplo); Dorothy Fields, que escribió la letra de más de 400 canciones, entre ellas “Exactly Like You”, “On the Sunny Side of the Street” y “I Can’t Give You Anything but Love”. En 1936 ganó el Óscar a la mejor canción; y Ann Ronell, conocida por su éxito de 1932 “Willow Weep for Me” (hay una estupenda versión de Louis Armstrong).

Y aquí os dejo la lista de reproducción que os anunciaba antes. Son más de ocho horas de música hecha por mujeres, desde mediados de los años 20 hasta principios de los 50. Todas las artistas comentadas tienen su representación, en algunos casos con más de un tema. Como es lógico, el criterio de selección es muy personal. Espero que os guste:

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