El jazz hace 100 años: 1920

El año 1920 supone el comienzo de una década apasionante en la que tuvieron lugar grandes cambios económicos, sociales y culturales. Musicalmente tuvo lugar el desarrollo y expansión del jazz por todo Estados Unidos y su exportación a Europa.

1920 estuvo marcado por dos grandes acontecimientos que tuvieron un gran impacto económico, social y cultural. Por un lado la reciente entrada en vigor de la «Ley Volstead» o “Ley seca”, que hacía efectiva la prohibición de venta, importación, exportación, fabricación y transporte de bebidas alcohólicas (no el consumo).

Por otro lado, el reconocimiento del sufragio femenino mediante la 19ª enmienda a la Constitución de Estados Unidos, que entró en vigor en agosto de 1920 y que sería el símbolo de una época en la que se comenzaba a hablar de la liberación de la mujer.

La Prohibición propició la proliferación de locales clandestinos en los que se bebía cerveza y otras bebidas alcohólicas, se escuchaba música y se bailaba. La paulatina liberación de la mujer tuvo, entre otros efectos, su creciente interés por la música popular y el baile.

En 1920 la palabra “jazz” estaba empezando a ser familiar para el gran público, aunque la mayor parte de la gente no la asociaba con lo que ahora consideramos el jazz “auténtico”, sino, de forma más simple, con cualquier orquesta que incorporara percusión o que hiciera un poco más ruido de lo normal.

Solo hacía tres años que se habían realizado las primeras grabaciones de “jazz” (ya fuesen las de la Original Dixieland Jass Band, ya las de la banda afroamericana de Wilbur Sweatman) y que el jazz “auténtico”, que se había originado en Nueva Orleans, había comenzado a extenderse por otras ciudades, debido principalmente al cierre del barrio rojo de Nueva Orleans (Storyville) en 1917.

Ya contamos en otra entrada de este blog que, en 1919, el músico Joe Oliver, que jugaría un papel clave en el desarrollo del jazz, se trasladó junto con su banda de Nueva Orleans a Chicago. Otros músicos de Nueva Orleans hicieron lo mismo: en 1919 Clarence Williams se trasladó también a Chicago y ese mismo año Sidney Bechet salió de gira para Europa con la Southern Syncopated Orchestra de Nueva York.

Joe-King-Oliver
Una de las primeras imágenes de la Creole Jazz Band de Joe «King» Oliver

Pero ni Joe Oliver, ni Clarence Williams ni Sidney Bechet realizaron grabaciones hasta tres o cuatro años más tarde. En 1920 los discos de jazz que podías escuchar eran principalmente los de la Original Dixieland Jass Band, los de la citada banda de Wilbur Sweatman y los de la recién creada orquesta de Ted Lewis.

Así, la Original Dixieland Jass Band, que ese año se encontraba en plena gira por Inglaterra, grabó en Londres los temas: “Sudan» («Oriental Jass»), «Margie», «Singin’ the Blues», «Palesteena», «Broadway Rose», «Sweet Mama (Papa’s Getting Mad)» y «Strut, Miss Lizzie».

Por otro lado, Wilbur Sweatman, que había alcanzado la cima de su popularidad en año anterior con la venta de 180.000 copias de “Kansas City Blues”, en 1920 publicó entre otros temas: “I Ain’t Gonna Give Nobody None O’ This Jellyroll”, “Hello, Hello!”, “Think Of Me Little Daddy” “But”, “In Gay Havana” y “Never Let No One Man Worry Your Mind”.

La banda de jazz de Ted Lewis, que se acababa de formar, pronto iba a superar a las dos anteriores en popularidad. De hecho, en las listas de éxitos de 1920 ya podemos encontrar su grabación de “When My Baby Smiles At Me”. Otras grabaciones de ese año incluyen: “Bo-la-bo”, “Oh! By jingo”, “I’ll See You In C-U-B-A”, “The moon shines on the moonshine”, “Somehow”, “Fair one”, “I Love You Sunday”, “The Hula Blues”, “Oh! Ted”, “Tired Of Me”, “That Riga-Liga-Lee”, “Gypsy Moon”, “Broadway Rose” y “Margie”.

Pero en 1920 se registra también otra destacada grabación de jazz o mejor dicho, de blues, que además alcanzaría un notable éxito comercial. Se trata del tema “Crazy Blues” interpretado por Mamie Smith, que vendió un millón de copias y alcanzó el número 3 de las listas, pasando a la Historia como una de las primeras grabaciones de blues realizada por intérpretes afroamericanos y, desde luego, como la más significativa de las realizadas hasta la fecha.

En 1920 también vio la luz en Nueva York una interesante formación de músicos blancos, aun cuando no realizó ninguna grabación hasta 1923. Se trata de los California Ramblers, un  conjunto promovido por el productor Ed Kirkeby y del que formaban parte músicos que luego tendrían un nombre propio en la Historia del jazz: Red Nichols, Adrian Rollini y los hermanos Jimmy y Tommy Dorsey

Estos serían los principales protagonistas, tanto negros como blancos, de lo que podríamos considerar el jazz más auténtico. No obstante, como ya hemos dicho, para el gran público el jazz era también la música bailable que hacían orquestas como la de Paul Whiteman, de hecho el nombre que más aparece en las listas de éxitos de ese año. Whiteman logró asociar su nombre con el jazz, pese a que, según los estudiosos del tema, su música no puede calificarse propiamente como jazz (a lo sumo se ha llegado a denominar “jazz sinfónico”). Lo cierto es que la de Paul Whiteman fue la orquesta más popular de la década y la que más éxito obtuvo. El mismo Whiteman fue bautizado como “The King of Jazz”. En 1920 alcanzó el nº 2 de las listas de éxitos con “Whispering” y otras altas posiciones ese mismo año con “The Japanese Sandman” y “Wang Wang Blues”.

Whiteman-1920
La orquesta de Paul Whiteman en torno a 1920

La de Whiteman no fue la única orquesta en incorporar elementos de jazz. Otras orquestas también lo hicieron y la fórmula tuvo mucho éxito, pues de algún modo hacían un tipo de jazz más digerible para un público mayoritariamente blanco que no estaba familiarizado con el auténtico jazz. Entre estas orquestas destacaron la de Art Hickman, creador del clásico “Rose Room” y la de Ben Selvin, que alcanzó en nº 5 de las listas de éxitos con “Dardanella”.

Entre los vocalistas algunos alcanzaron la categoría de estrellas. Es el caso de Al Jolson, que llegó a colocar cinco temas en la lista de éxitos (“Swanee” en el primer puesto), y de Marion Harris, primera cantante blanca ampliamente conocida por cantar canciones de jazz y blues y una de las primeras en grabar “Saint Louis Blues”.

Por otro lado, ese año 1920 se publicaron dos canciones que se convertirían en estándares de jazz: “Avalon” y la citada “Margie”.

“Avalon” es un tema compuesto por Al Jolson, Buddy DeSylva y Vincent Rose y popularizado por el propio Jolson. La melodía inicial de la canción recuerda demasiado al aria “E lucevan le stelle” de Tosca de Puccini, y así lo entendió el juez que obligó a indemnizar por ello a los herederos del editor de la ópera.

«Margie» es una canción compuesta por Con Conrad y J. Russel Robinson con letra de Benny Davis. La primera grabación del tema lo realizó la Original Dixieland Jazz Band pero alcanzó su mayor éxito en una versión vocal interpretada por Eddie Cantor el año siguiente.

Aquí tenéis una lista de reproducción en la que se recogen los temas citados y alguno más compuesto, grabado o publicado en 1920. Espero que os traslade a hace 100 años.

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