Fletcher Henderson, «Smack»

Fletcher Henderson es uno de los grandes desconocidos de la historia del jazz. Pianista, arreglista y director, a él se deben algunos de los grandes éxitos del swing, aunque su fama siempre se vio eclipsada por otros.

Cuando en 1962 la casa de discos Columbia publicó la más importante recopilación de sus grabaciones, la tituló Un estudio sobre la Frustración. Y no era para menos. Pese a ser un buen pianista y un arreglista y director de orquesta excepcional, Henderson nunca obtuvo la popularidad que merecía, al menos en primera persona, pues curiosamente muchos de sus arreglos contribuyeron al éxito masivo de otro gran músico: Benny Goodman.

FletcherPero antes de seguir, te recomiendo que vayas al final de esta entrada y le des al «play» a la lista de reproducción sobre Fletcher Henderson que he preparado para ilustrar esta entrada.

Fletcher Henderson (1897-1952) procedía de una familia afroamericana de Georgia. Sus padres eran maestros y tenían formación musical, y pudieron pagarle estudios superiores. Se licenció en Química por la Universidad de Atlanta y en 1920 se trasladó a Nueva York, parece ser que con intención de hacer un postgrado. No obstante, enseguida comenzó a trabajar como pianista en un barco del río Hudson. Aunque su formación musical era clásica, pronto aprendió el lenguaje del jazz. En 1921 realizó una gira con Ethel Waters y en 1923 ya tenía su propia orquesta, que al año siguiente fue contratada para tocar en el Roseland, una de las mejores salas de baile Nueva York, donde estuvo de orquesta residente durante varios años.

En el ambiente musical se le conocía como «smack» (bofetada), aunque no he logrado averiguar por qué.

Por su banda desfilaron algunos de los músicos más importantes de la historia del Jazz: Don Redman, Louis Armstrong, Coleman Hawkins, Benny Carter, Henry ‘Red’ Allen, Rex Stewart, Lester Young, Ben Webster.

Se le considera como «el arquitecto del swing«. Él construyó los cimientos del swing y definió el sonido de las big band fusionando el jazz de Nueva Orleans con el sonido de las orquestas de baile. Se le atribuye incluso la invención del término “swing” cuando, al oír tocar a Louis Armstrong, dijo: “That guy really swings”.

Pero si Fletcher Henderson ha sido siempre eclipsado por otros, lo mismo ha ocurrido con dos músicos que formaron parte de su orquesta durante varios años: su hermano Horace Henderson y especialmente Don Redman.

Don Redman era realmente el cerebro de la orquesta, al menos hasta que la abandonó en 1927. Él y los hermanos Henderson desarrollaron por primera vez conceptos fundamentales para las big bands como la orquestación por secciones, repartiendo las líneas melódicas entre los metales y las maderas. Esto se puede observar incluso en grabaciones de 1925 y 1926, como «Sugar Foot Stomp» o «The Stampede», características que no se incorporaron en otras bandas hasta mediados de los años 30.

De esta manera sentaron las bases de lo que más tarde sería la formación básica de una big band: 3 trompetas, 2 trombones, 4 maderas (saxofones/clarinetes) y la sección rítmica con piano, guitarra/banjo, contrabajo/tuba) y batería.

Henderson-band2

A pesar de contar con músicos tan excepcionales y de ser una referencia como arreglista y director, Henderson era un desastre con los negocios y nunca supo rentabilizar sus éxitos. En 1934, sus dificultades financieras le llevaron a vender algunos de sus arreglos a un joven Benny Goodman, que estaba comenzando a abrirse camino en el ambiente musical. Goodman logró un gran éxito con cada una de las canciones que Henderson le prestaba: «King Porter Stomp», «Sometimes I’m Happy», «Wrappin’ It Up» e incluso con la que fue el mayor éxito de Henderson, el tema «Christopher Columbus», del que hablo en otra entrada de este blog.

Lo mismo ocurrió con lo que será uno de los grandes éxitos de Benny Goodman, «Sing, sing, sing«, que también fue grabado primero por la banda de Henderson.

Al final, Fletcher Henderson disolvió su orquesta en 1938 y acabó integrándose en la banda de Goodman, como pianista y arreglista, en 1939, donde permaneció un par de años. Posteriormente hizo algún que otro intento de relanzar su carrera como director, pero sin demasiado éxito. Finalmente, Henderson murió en medio del desinterés general por su música, cuando acababa de cumplir 55 años. Goodman siempre reconoció públicamente la gran deuda que tenía con él e incluso le apoyó económicamente en sus peores momentos.

Aquí tenéis una playlist con una selección de sus grabaciones. No os perdáis «Hot and anxious» (a ver a qué otro tema os recuerda), «Queer notions» (que a mí me suena super moderna para la época), «Hocus Pocus» (palabras mágicas y mucho swing) o su gran éxito «Christopher Columbus».

A mí cada vez me gusta más. El sonido de la banda de Henderson a principios de los 30 es realmente el sonido que tendría la orquesta de Benny Goodman unos años después.

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